El yoga no solo es una práctica.
El yoga eres tú.

No lo que haces, sino cómo te habitas cuando dejas de correr y empiezas a escucharte.

Estés en el punto que estés
Te acompañamos en tu proceso
Desde la escucha, el respeto
y el ritmo que tu cuerpo necesita.

No importa si es tu primera vez o si llevas años practicando.

Aquí no hay niveles que alcanzar ni formas que cumplir. Cada cuerpo, cada momento y cada proceso tienen su lugar.

No necesitas experiencia previa. No necesitas encajar. Tu cuerpo, tal y como es hoy, es bienvenido y suficiente.

Gran parte del yoga comienza no añadiendo, sino notando lo que sobra.

Cuando forzamos la respiración, se vuelve rígida. Cuando intentamos “corregir” el cuerpo, se tensa. Por eso el yoga empieza con observar: ver cómo estás, sin juzgar.

No se trata de llegar más lejos, sino de observar dónde te detienes, y sentir cómo se manifiesta ese límite.

Cada pausa tiene un motivo. Cuando la escuchas, el cuerpo comienza a hablar.Y no forzarlo se convierte, con el tiempo, en sabiduría.

En Templo Origen, entendemos el yoga consciente como un camino de regreso.

Un espacio sencillo para volver a lo esencial:

al cuerpo

a la respiración

a la quietud que sostiene la  vida

No para convertirte en alguien distinto ni alcanzar posturas imposibles, sino para soltar capas, tensiones y exigencias hasta recordar lo que ya está ahí.

A veces, un solo instante de práctica es suficiente para que el día cambie de forma.

Vuelve a la respiración. Escucha la voz del cuerpo. Habita el espacio entre el sonido y el silencio.

La repetición de estos gestos crea un margen de calma interior. Un lugar donde reconocerte, estar presente. y reconectar con lo esencial.

Cuando dejamos de resistirnos, la calma aparece.

Y con ella, una sensación profunda de equilibrio y gozo que no depende de nada externo.

Desde lo físico, la práctica de yoga te ayudará a:

Mejorar la movilidad y flexibilidad

Crear más espacio en tu cuerpo lo que mejorará tu postura.

Aumentar la fuerza de forma progresiva y respetuosa.

Ganar más equilibrio, agilidad y reducir la tensión.

Ampliar la respiración y calmar el sistema nervioso

Incrementar la energía.

Reducir los niveles de estrés, dolor corporal y la fatiga del día a día.

Mejorar tu calidad de sueño y y su capacidad reparadora.

Fortalecer el sistema inmunológico y la salud cardiovascular.

Cada práctica es distinta,

como tú.

Ven a practicar, sin exigencia y a tu ritmo.

Agenda tu clase de prueba gratuita si te suscribes el mismo día.

Un Templo, un hogar y yoga
en todas sus formas

En Templo Origen ofrecemos diferentes estilos de yoga consciente para adaptarnos a distintos momentos, cuerpos, edades y necesidades.

Todos comparten la misma base:
presencia, respeto y escucha.

Hatha yoga

Hatha yoga

Fuerza y equilibrio

Yin yoga

Calma, profundidad y equilibrio

Vinyasa yoga

Flow, fuerza y equilibrio

Asthanga yoga

Asthanga yoga

Estilo Mysore

jivamukti yoga

Jivamukti yoga

JIVA: alma individual
MUKTI: liberación

Kundalini yoga

Kundalini yoga

El yoga de la conciencia

Yin Yoga

Ofrece secuencias que trabajan de forma pasiva y lenta, manteniendo las asanas de manera prolongada (2 – 5 min), permitiendo así trabajar a un nivel más profundo, nutrir y trabajar la fascia, las articulaciones, tendones y ligamentos, favoreciendo la producción de colágeno y ácido hialurónico. Esto te permitirá, entre otras cosas, aumentar tu rango de movimiento, ganar flexibilidad y prevenir o recuperar lesiones.

Yin yoga actúa sobre principales meridianos del cuerpo lo que permite recuperar la energía vital del organismo y así mejor estado de nuestra salud.

Hatha yoga

Un yoga clásico y equilibrado, exigente y a la vez amable, que se adapta a los diferentes niveles, necesidades y características de cada alumno. Durante la practica se integran técnicas de respiración (pranayama), mantras y asanas sostenidas durante varias respiraciones, favoreciendo la concentración, calma y presencia. Una práctica regular te permitirá mejorar tu flexibilidad, fuerza y equilibrio, tanto a nivel físico como mental, desarrollando una base sólida y estable en tu camino en ella yoga.

Hatha yoga

Vinyasa yoga

Dinámica y fluida, donde el movimiento se enlaza con la respiración. Aporta fuerza, coordinación y resistencia, al mismo tiempo que invita a estar presente en cada transición. Una practica de Vinyasa yoga generalmente implica movimientos intensos y genera un ejercicio cardiovascular que no siempre está presente en otras formas de prácticas como es Hatha yoga. A diferencia de Hatha yoga, que es un estilo más pausado, el estilo vinyasa se caracteriza por mantener las asanas menos tiempo, enfocando la energía en la fluidez entre posturas para crear un movimiento dinámico.

Asthanga yoga

El Ashtanga yoga estilo Mysore es la forma tradicional de practicar Ashtanga, originaria de la ciudad de Mysore, India. A diferencia de una clase guiada convencional, aquí cada alumno realiza su práctica de forma individual compartiendo el espacio con practicantes en diferentes puntos de su práctica. El practicante sigue su propio ritmo, poniendo foco en la respiración, generando autonomía mientras el profesor realiza ajustes físicos, a veces verbales en un ambiente mágicamente silencioso que te sumerge en un estado de meditación profunda. Práctica apta para todos los niveles.

Asthanga yoga
jivamukti yoga

Jivamukti yoga

Jivamukti Yoga es un camino a la iluminación a través de la compasión hacia todos los seres. Es un método que integra una práctica física intensa y creativa con enseñanzas espirituales profundas. Se basa en cinco principios —ahimsa (no violencia), bhakti (devoción), nada (sonido), shastra (estudio de textos) y dhyana (meditación)— y propone el yoga como un camino de transformación personal y colectiva.

La clase de Jivamukti es enérgica y guiada de estilo vinyasa, y lo especial de este yoga es que no se queda solo en el movimiento: invita a vivir el yoga dentro y fuera del mat, cultivando conciencia, compasión y responsabilidad hacia uno mismo, los demás y el planeta.

Kundalini yoga

En kundalini yoga se combinan posturas físicas (asanas), técnicas de respiración especificas, cantos o mantras, y meditación con el objetivo de despertar la energía kundalini, una energía espiritual que según la tradición yace dormida en la columna vertebral. Su propósito es elevar elevar esa energía a través de los chakras (centros energéticos del cuerpo) para alcanzar un mayor nivel de conciencia, equilibrio y
bienestar físico, mental y espiritual.

Kundalini yoga
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